viernes, 30 de septiembre de 2011

¿Qué sabrás tú lo que es un Otaku?

Este fin de semana se inaugura en Cádiz el VI Salón del Manga.  Hace tan solo seis años que este evento comenzara a celebrarse en Cádiz y ya casi ni recuerdo cuando uno tenía que desplazarse hasta Jerez si quería cantar "Zankoku na tenshi no teeze" en karaoke o degustar algunos onigiris japoneses.  Hoy por la tarde comenzarán a aparecer grupos de chavales disfrazados de Kenshin, de Sakura o personajes de Final Fantasy. Y aunque hoy siga considerándose algo demasiado friki, la cosa ha cambiado bastante desde hace relativamente pocos años. Los niños de hoy en día han crecido con Digimon y Naruto, y eso ya no les convierte en frikis sino en otakus. Pero yo, como unos cuantos más, soy de otra generación: la primera generación de otakus en España, los que crecimos viendo los Caballeros del Zodíaco y Bola de Dragón, la auténtica fundadora del movimiento Anime en este país. Hoy en día decir "Akira" es nombrar un clásico, aquel que introdujo en Europa el comic japonés,  pero poca gente recuerda cuándo llegó Akira a España. Allá por 1996 yo era una estudiante de BUP y entusiasta otaku que disfrutaba dibujando con el estilo de los clásicos, Rumiko Takahashi y Akira Toriyama, y la gente a la que conocía no tenía ni puta idea de quién era Akira. En el colegio éramos muy pocas a las que nos gustaba el anime, que por aquel entonces era desdeñosamente llamado "dibujitos japoneses", y si además la otaku era una chica, la cosa era mucho peor. A una la miraban como si fuera un bicho raro. Por otra parte, el fenómeno manga no había hecho más que asomar la cabeza en occidente. En aquellos años en los que Canal Sur dejó de emitir Dragonball por su alto contenido en violencia (¿quién no recuerda aquel último episodio en el que Goku se recobraba de su enfermedad dejándonos a todos con un palmo de narices?) leer manga era algo casi imposible, ya que apenas había comics japoneses en el mercado y las pocas series que había venían de la mano de Norma Editorial, en un formato más grande que el actual y especialmente de fenómenos televisados como City Hunter o Ranma 1/2. Por aquel entonces Internet estaba aún al alcance de muy pocos, y uno tenía acceso a una información muy escasa, sobre todo en una ciudad como Cádiz en la que apenas había una sola tienda especializada a la que acudir buscando comics de importación. El acceso al mundo japonés era entonces algo prácticamente imposible aquí.

Sí, hoy en día todos conocen a Katsuhiro Otomo y saben de dōjinshi, de shōjo o de hentai, pero a veces cuando escucho algunos chavales comentando el disfraz que están preparando para el próximo salón del manga y recuerdo lo difícil que lo tuvimos los primeros, no puedo evitar pensar con un punto de resentimiento "¿otaku? ¿qué sabrás tú lo que es un otaku... ¬¬"

Dragonball, de Akira Toriyama, Ed. Shueisha, 1984.

4 comentarios:

  1. Reconozco mi incultura... No entiendo la mitad del post!

    ResponderEliminar
  2. Cuando vengáis a Madrid iremos a un Japonés... Seguro que podemos convencer a la mamma.

    ResponderEliminar
  3. Estupendo!! tengo muchas ganas de onigiris, que aquí en Cádiz no hay nada...

    Miriam, lo siento, pensaba que más o menos se entendía. Voy a tener que subir un diccionario breve de términos básicos japoneses ;-)

    ResponderEliminar
  4. Si la culpa no es tuya, jaja, es que soy muy inculta yo en estos temas!

    ResponderEliminar